UNA WEB INTELIGENTE, aplicaciones digitales y tendencias actuales.
La primera referencia a este futuro de la web, se acuñó en 2001, al aparecer publicado en un
artículo científico de la American Scientific
y a su autor, Tim Berners-Lee, apuntando a un entorno online idílico
donde las máquinas pueden interpretar páginas web de la misma forma que
los humanos.
La definición concreta de algo que todavía no existe, tiene
diferentes versiones. Mientras unos expertos aseguran que será una unión
coherente entre
Inteligencia Artificial y Web, otros apuntan a una progresión de Internet tal como lo conocemos.
Así se entiende la Web 3.0
Muchos son los expertos que han tratado de dar respuesta a la
definición de Web 3.0, pero todavía hoy no existe una explicación clara,
algo lógico teniendo en cuenta que se trata de una
predicción del futuro en la que deben considerarse tendencias que van apareciendo o mejorando continuamente.
Un sinónimo de Web 3.0 o concepto a través del que gira esta
nueva concepción de la Red, es la Web Semántica. Esta consiste en una
nueva concepción del entorno web para un uso más natural por parte de
los usuarios, desapareciendo la búsqueda por
palabras clave
para dar paso a la búsqueda por necesidades y en forma de expresión
humana natural. Se trata de utilizar un lenguaje similar al que se usa
en la vida cotidiana, lo que conlleva además la aparición de software
que permita codificar correctamente esta información para devolver
resultados lo más personalizados posible.
Otra de las características apuntadas para esta Web 3.0 es la
creación de un gran base de datos para dotar de nuevas posibilidades a
los buscadores, enfocadas a la Inteligencia Artificial (que haría
referencia al correcto funcionamiento de esta Web Semántica a través de
una interpretación inteligente de datos) o la geolocalización.
La evolución de la Web 2.0 ha hecho posible que se den más pistas
sobre lo que se considera Web 3.0, siempre que se vea como una
verdadera revolución, aunque lo más correcto sea verlo como una
evolución, un lugar al que se llegará con el continuo cambio presentado
por la Web 2.0. El surgimiento de las redes sociales, haciendo una Red
cada vez más social y persona, así como la creación de páginas web cada
vez más dinámicas (y por tanto menos estáticas), aportando soluciones
cada vez más personales (listas de deseos, sugerencias de compra,
ofertas personalizadas, etc.), apuntan a que el cambio ya está patente y
que la personalización de los contenidos es un hecho.
La visión más futurista y que llega del hecho de que cada vez
existan más posibilidades de conexión en cuanto a dispositivos
disponibles, es la de la conexión desde cualquier soporte dentro del
hogar. Espejos,
electrodomésticos...
Todo ello para ofrecer un contenido personalizable, capaz de ofrecerse
con la interacción de diferentes páginas web (portales que se conectan
entre ellos para ofrecer un contenido a medida).
Disparidad de opiniones sobre el verdadero significado de la Web 3.0
Todos estos puntos de vista anteriormente comentados, evidencian
el hecho de que no haya un consenso sobre lo que será la Web 3.0. La
confusión empieza en la propia reflexión sobre el término: ¿será una
evolución o significará la entrada en otro tipo de concepción de
Internet, marcando una nueva fase?
Además de este interrogante, saber en qué consistirá realmente la
Web Semántica está siendo una tarea compleja. Si bien anteriormente se
ha apuntado a diferentes enfoques que pueden definir este nuevo entorno
online, no hay consenso sobre en qué consistirá verdaderamente, ya que
las tendencias que evolucionan continuamente y que se crean de forma
constante, marcan el futuro de Internet a un ritmo vertiginoso. Incluso
algunos autores se plantean si la Web 3.0 y la Web Semántica son lo
mismo, pudiendo referirse la primera a un cambio tecnológico y la
segunda a una forma de concebirla.
El futuro de la web
Semántica o no y 3.0 o no, el futuro de la web trata de
predecirse continuamente, incluso de la mano de los expertos creadores
de la Worl Wide Web y de este concepto de Web Semántica, como Tim
Berners-Lee. En 2002 apuntaba a un punto de eficiencia para la Web en el
momento en que se convirtiese en el soporte para el intercambio de
datos, compartidos y procesados por herramientas automatizadas y
personas.
También existe debate sobre el futuro de los buscadores. Mientras
Nicholas Carr pronostica un fin por obsolescencia, Tim Berners-Lee, con
una visión más integradora, que opta por la suma de funciones más que
por la desaparición.
Otra de las tendencias importantes parece ser la Web 3D, con
ejemplos como Google Earth, que permitirán ofrecer una experiencia más
real a los usuarios
Proyectos de futuro
Mientras tratan de ponerse de acuerdo sobre lo que es o no la Web
Semántica o 3.0, las empresas más innovadoras se afanan a hacer posible
lo que todavía hoy se considera utopía. Algunos ejemplos son:
KnowltAll
(trabajo de la Universidad de Washington, financiado por Google, que
trabaja para agregar información de usuarios de productos) o empresas
como
PowerSet y
TextDigger (que trabajan en buscadores semánticos).
:O cool
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